martes, 3 de noviembre de 2009

martes, 13 de enero de 2009

Así somos



Gastamos más, pero a la luna, pero se nos hace difícil cruzar la calle para conocer al vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior, pero nos hemos alejado de nuestro espacio interior.


Llega el nuevo siglo y yo, tenemos menos, Compramos más, pero apreciamos menos,
Las casas son más grandes, pero las familias más pequeñas.
Adquirimos mas conocimientos, pero menos sabiduría.
 

Nos enorgullecemos con más títulos, pero carecemos de sensibilidad.
Tenemos más expertos, pero mayores problemas.


Nos acostamos tarde, amanecemos cansados, leemos poco, vemos demasiada televisión, y oramos casi nada.
Hemos incrementado las posesiones, pero reducido nuestros valores.


Sabemos apurarnos, pero no esperar.
Podemos limpiar el aire, pero seguimos contaminando el alma y la mente.


Conocemos a más gente, pero tenemos menos amigos.
Hemos hecho cosas mas grandes, pero no necesariamente mejores.
Tenemos más medios de información, pero tenemos menos comunicación.

miércoles, 7 de enero de 2009

Culpo al hombre (a los niños de Irak)


 





Un pobre niño ha llorado
En el propio lecho 
De una inevitable suerte,
Ha dado un último suspiro,
Sus ojos se han cerrado 
Y su indefensa madre 
Llora en su pequeño pecho;
El frío y oscuro manto 
De la inesperada muerte
Ha envuelto el aire que respiro
Donde todavía oigo 
Su incesante llanto.

No culpo al arma 
Que lo pudo haber matado,
Ni a la bala que fulmina
Ni a la bomba que extermina;
Sino a la mano del hombre 
Que empuña en si la destrucción 
Culpo a un corazón 
Salvajemente despiadado 
Que arranca la vida sin haber creado
Que la ahoga y la sofoca 
Sin haberla amado.

Nunca olvides...







Que tu presencia es un regalo para el mundo.

Tú eres único y sólo hay uno igual a ti.

Tu vida puede ser lo que quieres que ella sea.

Vive los días, apenas uno por cada vez.

Cuenta tus bendiciones, no tus problemas.

Tú los superarás, venga lo que tenga que venir.

Dentro de ti hay muchas respuestas.

Comprende, ten coraje, sé fuerte.

No te pongas límites a ti mismo.

Muchos sueños están esperando para ser realizados.

Las decisiones son muy importantes, pero deben ser dejadas para el momento adecuado.

Nada consume más la energía que la preocupación.

Cuanto más tiempo se carga un problema, más pesado se hace, no lleves las cosas tan en serio.

Vive una vida de serenidad, no de arrepentimientos.

Recuerda que un poco de amor dura mucho.

Recuerda que la amistad es una investidura sabia.

Los tesoros de la vida son todas las personas.

Percibe que nunca es demasiado tarde.

Haz cosas simples y de forma simple.

Ten salud, esperanza y felicidad.

Encuentra el tiempo para hacer pedidos a una estrella.

Y nunca jamás olvides, ni por un día siquiera,

Que tú eres especial

Y sonríe Siempre... Que Dios espera tu sonrisa.

martes, 6 de enero de 2009

Superarse


 




Están los que usan siempre la misma ropa.
Están los que llevan amuletos.
Los que hacen promesas. 
Los que imploran mirando al cielo.
Los que creen en supersticiones. 

Y están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando cuando se acaba el aire.
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido, como si cada vez fuera la última vez.
Convencidos de que la vida misma es un desafío. Sufren. Pero no se quejan. 
Porque saben que el dolor pasa. 
El sudor se seca.
El cansancio termina. 
Pero hay algo que nunca desaparecerá: La satisfacción de haberlo logrado. 

En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos. 
En sus venas corre la misma sangre.
Lo que los hace diferentes es su espíritu.
La determinación de alcanzar la cima.
Una cima a la que no se llega superando a los demás. Sino superándose a uno mismo.

 

Que Dios nos premita

Que Dios no permita que yo pierda el romanticismo,

aún sabiendo que las rosas no hablan.

Que yo no pierda el optimismo, aún sabiendo

que el futuro que nos espera puede no ser tan alegre.

Que yo no pierda las ganas de vivir, aún sabiendo

que la vida es, en muchos momentos, dolorosa.

 

Que yo no pierda las ganas de tener grandes amigos,

aún sabiendo que, con las vueltas del mundo, ellos

acaban yendo aunque de nuestras vidas.

Que yo no pierda las ganas de ayudar las personas,

aún sabiendo que muchas de ellas son incapaces

de ver, reconocer y retribuir, esta ayuda.

 

Que yo no pierda el equilibrio, aún sabiendo que

incontables fuerzas quieren que yo encala.

Que yo no pierda las ganas de amar, aún sabiendo

que la persona que yo más amo puede no sentir el

mismo sentimiento por mí.

Que yo no pierda la luz y el brillo en la mirada,

aún sabiendo que muchas cosas que veré en el mundo

oscurecerán mis ojos.

Que yo no pierda la zarpa, aún sabiendo que la

derrota y la pérdida son dos adversarios

extremadamente peligrosos.

Que yo no pierda la razón aún sabiendo que las

tentaciones de la vida son incontables y deliciosas.

Que yo no pierda el sentimiento de justicia, aún

sabiendo que el perjudicado pueda ser yo.

Que yo no pierda mi fuerte abrazo, aún sabiendo

que un día mis brazos estarán débiles.

Que yo no pierda la belleza y la alegría de ver,

aún sabiendo que muchas lágrimas brotarán de mis

ojos y escurrirán por mi alma.

Que yo no pierda el amor por mi familia, aún

sabiendo que ella muchas veces me exigirá esfuerzos

increíbles para mantener su armonía.

Que yo no pierda la gana de donar este enorme amor

que existe en mi corazón, aún sabiendo que muchas

veces él será sometido y hasta rechazado.

 

Que yo no pierda las ganas de ser grande, aún

sabiendo que el mundo es pequeño, y por encima

de todo... Que yo jamás me olvide que ¡Dios me

ama infinitamente! que un pequeño grano de alegría

es esperanza dentro de cada uno es capaz de cambiar

y transformar cualquier cosa, pues... La vida es

construida en los sueños y concretizada en el amor.

 

Francisco Cándido Xavier

¡Gracias señor por lo que ignoras!

















Hola Señor, 
soy yo ¿me recuerdas?, estoy seguro que sí.
Siempre te he agradecido por lo que me has dado y porque me has respondido cuando te lo he pedido, pero hoy quiero agradecerte por las peticiones que ignoras... 

Así es, aunque suene extraño quiero agradecerte por no hacer caso de esas peticiones absurdas que muchas veces en momentos tristes o de angustias en mi vida he hecho..
.

Gracias por no darme el dinero extra 
que me hubiera quitado la paz.

Gracias por no darme ese trabajo lejano 
que me hubiera alejado de mi familia.

Gracias por no darme fortunas ni fama 
que me hubieran hecho insensible y frío.

Gracias por no darme el conocimiento 
que me hubiera hecho pensar que no te necesitaba.

Gracias Señor, pues no me das lo que no es bueno para mí, 
no me das aquello con lo que me puedo lastimar o alejar de ti, 
aunque en el momento me halla enojado ahora te doy gracias, 
pues no me das lo que no me es útil.
¡Gracias Señor por lo que ignoras

lunes, 5 de enero de 2009

CUENTASELO A DIOS















CUENTASELO A DIOS  
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:16 Los problemas nos transforman en personas ansiosas y angustiadas. La ansiedad es la causante de muchos problemas de salud en nuestros días. Algunos llegan a decir que es la enfermedad del siglo. Otros dicen que los cristianos no deberíamos sufrir esa enfermedad. Sea cual fuere tu opinión, debes saber que la sufrimos, y que muchos somos los que necesitamos un remedio urgente para ella. Me gustaría repetir en este momento una máxima que constituye un buen remedio y que aprendí de una escritora cristiana: “Antes de ir al teléfono, vaya al trono“. ¡Cuán cierto es! El ser humano necesita saber que alguien entiende sus aflicciones y le ayudará a soportarlas, a sobrellevarlas. Pero no es sabio andar aquí y allá desesperadas buscando ese alguien. Pues, ¿Cómo saber si esa es la persona elegida por Dios para cargar tu aflicción? Hay una persona que sí es la indicada. “Deberíamos ir a Jesús y contarle todas nuestras necesidades. Podemos llevarle nuestras cargas y problemas pequeños y grandes. Todo lo que pueda causarnos dificultades deberíamos llevarlo al Señor en oración… todos tenemos pruebas, aflicciones duras que sobrellevar y tentaciones fuertes que resistir. Pero no las contéis a los mortales, antes llevad todo a Dios en oración. Tengamos por regla el no proferir nunca palabras de duda o desaliento. Podemos hacer mucho más para alumbrar el camino de los demás y sostener sus esfuerzos, si hablamos palabras de esperanza y buen ánimo” ¿Cuál es la promesa aquí? Que tenemos el mejor amigo, el mejor consejero, el mejor psicólogo, el mejor tutor a nuestra entera disposición, a cualquier hora del día y todos los días de la semana. Algunas veces los seres humanos nos equivocamos cuando estamos buscando al pastor, al anciano, a la amiga, o a quien sea, para que lleve con nosotros la carga. ¿Y qué pasó con Jesús? ¿Cómo sabes que la persona escogida –aunque sea el pastor- tiene el mensaje del Espíritu Santo para ti? Llévate tu caso directamente a Dios con total confianza. El sanará tu ansiedad y aflicción y te guiará a la persona indicada.